Posteado por: beacm | mayo 21, 2008

La mujer como objeto de deseo vs la mujer niña: estereotipos femeninos en la publicidad (III)

Las mujeres suelen presentarse en este caso asociadas a productos o anuncios destinados a un público indirectamente masculino y ligadas a productos que se pueden catalogar como “de lujo”. No destacan por sus valores o por sus destrezas, sino que lo fundamental de la mujer objeto es su pasividad y su aspecto físico. Se trata de mujeres seductoras y extremadamente sugerentes, que demandan ser poseídas.

Aunque sin duda, son aún más censurables las representaciones en las que se presenta a las mujeres como reclamo sexual, bajo técnicas de publicidad más o menos subliminal o encubierta. La cortesana del Ron Santa Teresa, que se deja penetrar por la botella en actitud altiva y resignada, cuando en su brazo derecho lleva tatuado el símbolo de esta marca y mientras la leyenda escrita expone “importado del pasado”, es reflejo de un uso publicitario que justifica la violencia sexual contra las mujeres y atenta contra su dignidad.

Álbum de anuncios sexistas: photo#s5071145312371842914

Destacables son también las renovadas representaciones de mujeres objeto, cuya sensualidad se enmascara en un halo enigmático y exótico, que añade un componente más sugerente si cabe a la imagen que se pretende comunicar.

Por otra parte, el arquetipo de mujer niña asociado a la irrealidad del romanticismo, refuerza la imagen más débil, asustadiza y sensible de las mujeres. No se las concibe como sujetos autónomos y maduros, sino como seres que se resisten a crecer sin desarrollar sus potencialidades intelectuales o vitales. Son las protagonistas perfectas de los cuentos infantiles de príncipes y princesas, encantadoras, etéreas, dulces, frágiles y perdidas en la realidad sin un referente masculino que las proteja de madrastras y dragones.

Por el contrario, la imagen de la Lolita empleada por Valentino es el reflejo de la sensualidad y sexualidad más explícitas de esta mujer niña. Recostada, sumisa e implorante, al mismo tiempo que descarada en su ofrecimiento, transmite (como la imagen de Moschino) una pícara y osada ingenuidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: